Alba Moreno 14 enero, 2019

El pequeño Julen se precipitó por un pozo de cien metros de profundidad en un finca de Totalán, en la provincia malagueña. El niño y su familia fueron a una reunión familiar al monte cuando Julen se cayó por el agujero mientras que su padre preparaba la comida. Ninguno de los familiares pudo hacer nada para evitarlo.

Desde entonces, la búsqueda del pequeño ha sido constante, aunque a estas horas de la noche solo se ha podido descubrir medio metro de profundidad en el pozo. Este lunes, la familia ha pasado toda la jornada en el lugar de los hechos acompañando al equipo de rescate. Allí se encuentran trabajando un centenar de profesionales desde la tarde del domingo para llegar hasta Julen. En su búsqueda, los operativos de rescate están utilizando un robot que se emplea para inspeccionar tuberías para facilitar la búsqueda.

Durante el día de hoy se ha encontrado la bolsa de chuches que acompañaba a Julen gracias a una mini cámara que ha podido descender 73 metros. La búsqueda está siendo complicada porque, a partir de esta altura, la zona es muy fría y el material se cae, formando un tapón de arena que los expertos han podido superar, aunque la visibilidad es muy limitada.

 

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