Brian Bujalance 17 septiembre, 2018

Valdelacasa ha concluido este pasado domingo las fiestas celebradas en honor a sus patronos, la señora de la Misericordia y San Antonio. El municipio, que cuenta con 235 personas censadas en el padrón municipal en el año 2017, dobla la cifra a lo largo de estos cinco días donde vecinos, familiares y amigos se reúnen.

Este pueblo salmantino está lleno de festividad por todos los rincones. Solo hace falta dar un paseo por sus calles para encontrarte a las distintas «peñas». En estos locales la gente joven, adulta y mayor se reúne para ponerse al día, comer, cenar o, en definitiva, pasarlo bien. Porque, a pesar de que es un municipio pequeño, desde el 12 hasta el 14 de septiembre sus fiestas son a lo grande y decenas de personas participan en ellas, doblando el número de habitantes en estas fechas. Los días más señalados fueron el viernes y el sábado, coincidiendo con la llegada del fin de semana.

El viernes se celebró la procesión en honor a San Antonio, patrón de la localidad. Tras procesionar se danzó el baile típico regional en la plaza de España y comenzó un no parar de actividades. Le siguieron la actuación de un grupo folclórico y un convite ofrecido por el ayuntamiento a mediodía. Además, los juegos de antaño se mantienen y una muestra de ello tuvo lugar por la tarde con el Campeonato de Calva.

Foto: Infodiario.es

El recién estrenado local del ayuntamiento albergó la fiesta de la cerveza el miércoles y el viernes. Litros y litros de cerveza junto embutido ibérico se repartieron para todos los asistentes. Y por la noche, una orquesta moderna, Kosmos, para celebrar la fiesta de disfraces en la caseta, porque juventud en estas fechas no falta.

Si se hablaba de cerveza, una de las palabras que definen a estas fiestas es gastronomía. El sábado, mientras una charanga amenizaba el día, dos paelleras gigantes preparaban arroz para más de 300 personas. Todo el pueblo bajo la caseta, con sillas y mesas propias, unidos para conversar, disfrutar y bailar mientras comían. De postre, café, helado y dulces típicos de la comarca.

Valdelacasa tiene unas fiestas para todas las edades. Tal es así que, por la tarde, la empresa Divertilandia montó en la plaza varios castillos hinchables, un toro eléctrico y una diana enorme para que los más pequeños disfrutaran. Junto a un puesto de palomitas dulces y saladas, tras los castillos hinchables se montó la fiesta de la espuma. Pero la tarde no acababa. El grupo de música Norte Flamenco hizo bailar un año más al pueblo con rumba, flamenco y mucho arte. Varios de los integrantes reiteraban el agradecimiento al municipio y al ayuntamiento por confiar otra vez en ellos, ya que son de Valdelacasa. Y por la noche, después de haberlo dado todo, más música en directo. Esta vez, por la orquesta Kronos.

Sin ruido, rodeado de naturaleza y con aire fresco y sano, con temperatura primaveral. Así terminaba el domingo en esta zona rural de la comarca de Béjar. Las maletas de los familiares que viven fuera se preparaban para otra vez marchar del pueblo que les vio nacer, bien a ellos, bien a sus familiares. A sus raíces. Una vez más las flores retornaban para en un futuro, seguir creciendo, aunque sea de visita. La procesión de la Virgen de la Misericordia ponía el punto y final a cinco días de festejos, unión y diversión.

 

 

 

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